El Rytas Vilnius se convirtió en el primer finalista de la Final Four de la BCL después de superar en la primera semifinal a La Laguna Tenerife por 87-69. El triunfo del conjunto lituano, liderado por un sensacional Jerrick Harding, fue justo, ante unos aurinegros que prácticamente siempre fueron a remolque en el marcador, y en el que Marcelinho Huertas estuvo demasiado solo en anotación.
La ausencia de Asisa Joventut en la final a cuatro se tradujo en unas gradas que rozaron la media entrada. La FIBA puso guapo el Olímpic y la afición del Rytas fue la más ruidosa, con más de 2.000 espectadores presentes en el pabellón badalonés. La primera parte fue dominada por el conjunto lituano, que entró mucho mejor a partido. Los tinerfeños tiraban del acierto del eterno Marcelinho Huertas, pero Rytas encontraba la inspiración del exACB Jerrick Harding, que sigue siendo un jugador con muchos puntos en sus manos. Un tiro libre de Gytis Masiulis permitió al equipo de Giedrius Zibenas cerrar el primer asalto con una ventaja mínima (18-17), y Txus Vidorreta necesitaba incorporar más piezas en el engranaje anotador de los insulares.
Ventaja lituana en el segundo cuarto
Una canasta de Tim Abromaitis le devolvió la ventaja a Tenerife, pero a partir del acierto del americano, Rytas jugó sus mejores minutos de basket. Martynas Paliukenas culminó con un potente mate a dos manos un contraataque que situaba a los lituanos siete puntos por delante en el electrónico (28-21).
Vidorreta detuvo el choque, pero la reacción de La Laguna no llegaba. Un 2+1 de Harding elevó la ventaja de Rytas hasta los nueve tantos (33-24), e instantes después llegaron las primeras canastas de Gio Shermadini y Patty Mills, que tardaron en exceso en llegar. A cinco segundos para el descanso, Rokas Giedraitis se lesionó en la rodilla y se tuvo que marchar antes de tiempo a vestuarios.
El primer acto se cerró con una jugada de pizarra sensacional dibujada por Vidorreta y culminada por Shermadini. 40-34 tras la primera mitad, y un conjunto tinerfeño que debía salir con una marcha más en el segundo tiempo para tratar de darle la vuelta al choque.
Y la situación, lejos de mejorar, empeoró para los aurinegros. Parcial de 7-0 para los de Vilnius, liderados por Speedy Smith, que elevaron la ventaja por encima de los 10 tantos (47-36). Tuvo que vivir uno de los momentos más críticos del encuentro para reaccionar, y la batuta la llevó casi el de siempre: Don Marcelinho Huertas.
Reacción sin continuidad de Tenerife
Culminó un 2+1 sensacional que, sumado a dos acciones de Fran Guerra y Joan Sastre, situaron a los de Vidorreta a tan solo tres tantos (49-46). La preocupación había cambiado de bando en pocos minutos, y la afición canaria silenciaba a la lituana. Desgraciadamente para los tinerfeños, la reacción volvió a durar unos instantes. Harding se echó el equipo a las espaldas, y con un parcial de 6-0, volvía a distanciar a Rytas en el electrónico (55-46). Huertas seguía estando demasiado solo en Tenerife, Guerra iba sumando desde la línea de personal, pero Rytas entró al asalto final con nueve tantos de ventaja (62-53).
Tenerife, sin pólvora en ataque
Las piernas le pesaban en exceso a un Tenerife que empezaba a dar síntomas de agotamiento. En los tres primeros minutos de periodo, tan solo Joan Sastre fue capaz de anotar. Rytas sumaba prácticamente en cada acción, y pese a que Mills se apuntó dos tiros libres, las cosas empezaban a ponerse difíciles para La Laguna (72-58 a 6:13 para el bocinazo final).
Harding anotó a tabla una de esas canastas imposibles que merma el ánimo de cualquier rival. Marcelinho se llevó una técnica por protestar, y a tres minutos y medio para el final, el encuentro quedó resuelto (80-62). Al final, triunfo de Rytas por 87-69 y los lituanos lucharán el sábado, a partir de las 20h (CET) ante Unicaja o AEK Atenas, por levantar la BCL al cielo del Olímpic.