El Celta afronta el sábado ante el Sevilla el cierre de su temporada número 60 en Primera División con la necesidad de sumar al menos un empate que le asegure la sexta plaza en la tabla de Primera División y ganarse, por lo tanto, el derecho a disputar por segundo año consecutivo la Liga Europa. El equipo vigués ha destacado en los últimos tiempos por sus buenos resultados en las jornadas de clausura hasta el punto de sumar 5 victorias y 4 empates en sus trece últimas campañas en la máxima categoría, desde su último ascenso a la élite en 2012. Así, los célticos han protagonizado buenas despedidas, como la que espera vivir su afición dentro de unos días en Balaídos ante el conjunto andaluz.
El equipo celeste acumula tres temporadas seguidas sin perder en la jornada de clausura de la Liga, la que en esta ocasión le llevará a medirse a un Sevilla que acudirá a Vigo sin nada que jugarse, más allá de mejorar la decimotercera plaza que ahora ocupa después de escapar de la pelea por la permanencia. El curso pasado, el Celta lo cerró de manera brillante en Getafe, con un 1-2 a favor que le metió en la séptima plaza y le permitió regresar ocho años después a una competición europea. En la primera presencia de Claudio Giráldez en el banquillo celeste en una jornada de clausura, el equipo vigués se despidió del curso 2023-24 cediendo un empate ante el Valencia en un Balaídos que un año antes había disfrutado de la victoria ante el Barcelona (2-1). Los valencianistas fueron precisamente los últimos en estropear el adiós de un curso al conjunto vigués. Corría el año 2022 cuando los celestes se llevaron un 2-0 en contra de su visita a Mestalla. Por el momento, ese es el último tropiezo de los célticos en un cierre de campaña.
Este ciclo de trece partidos de la jornada número 38 arrancó en la primavera de 2013 con la inolvidable victoria ante el Espanyol que le reportó al Celta una salvación ‘in extremis’ después de arrancar los últimos partidos del campeonato casi desahuciado, pues las estadísticas le otorgaban solamente un 4 por ciento de posibilidad de mantenerse en la máxima categoría. El gol de Natxo Insa obró el ‘milagro’ y Balaídos se inundó de alegría, con cientos de aficionados sobre el terreno de juego celebrando esta victoria ante el conjunto catalán.
En esta ocasión, el rival será un Sevilla que afrontará por cuarta vez una jornada final de Liga frente al Celta. El balance por el momento es favorable a los vigueses después de sumar dos victorias y una derrota. El duelo en la última jornada entre célticos y sevillistas arrancó en el año 1956 con un claro triunfo de los gallegos en Balaídos (3-1), gracias a los goles de Gausí y Carlos Torres, éste por partida doble. Tres años después, los andaluces devolvían el golpe sumando una victoria por la mínima en Vigo. El último duelo, por el momento, en la jornada de cierre entre el Celta y el Sevilla ocurrió en 1988 y se saldó con otro triunfo claro de los celestes en la capital andaluza, con tantos de Mosquera, Baltazar y Julio Prieto.
Casi cuarenta años después, Celta y Sevilla vuelven a protagonizar un nuevo partido de cierre de campaña, al que llegan en situaciones contrapuestas. Los célticos se presentarán a la cita del sábado en Balaídos con el premio de la Liga Conferencia ya asegurado después de empatar el domingo pasado en San Mamés. Los sevillistas, por su parte, sufrieron un nuevo revés en casa el pasado fin de semana (cayeron por la mínima ante el Real Madrid), aunque los resultados de rivales directos le permitieron escaparse por los pelos de la pelea por la permanencia, que continuará hasta el último minuto de la competición. El proyecto deportivo estable del Celta contrasta con la crisis institucional y deportiva del conjunto andaluz, que ayer mismo anunciaba la marcha de su director de fútbol, Antonio Cordón. En el partido de la primera vuelta, disputado en el Sánchez Pizjuán, los célticos ganaron gracias a un gol de penalti de Marcos Alonso. Giráldez repetía triunfo en el mismo escenario en el que inició su carrera como entrenador del Celta en marzo de 2024. En la última visita a Vigo, hace justo un año, el equipo de Nervión tampoco pudo llevarse los puntos en juego, pues se vio superado por los goles de Moriba, Mingueza y Borja Iglesias (3-2), tres de los futbolistas que el sábado estarán en Balaídos para despedir una excelente temporada de un Celta que, además, suele protagonizar buenas despedidas de curso. En esta ocasión, sin embargo, tendrá que mejorar los malos resultados que ha cosechado en casa a lo largo del curso. El objetivo es sumar al menos un punto para repetir en la Liga Europa.