La carrera tenística de Paula Badosa, de 28 años, es una montaña rusa y no precisamente por su tenis de bombín y brillantes sino por las lesiones. Una rotura de la vértebra en 2023 en Roma lastró su impulso, entonces la número dos del mundo, y, entre idas y venidas, con el problema crónico de su espalda, ahora está fuera del top 100 del ranking, un contratiempo con el que lucha con ganas. Pero a Paula le cuesta ser Badosa, ahora sin ritmo, perdedora en el primer encuentro de Indian Wells -penalizada por sus diez doble faltas- frente a la kazaja Yulia Putintseva (4-6 y 6-2) en una hora y 23 minutos.