Solo 23 meses después de que Claudio Giráldez cogiera a un Celta que estaba hecho unos zorros, que bordeaba el descenso una temporada sí y otra también, el equipo se metió hoy en los octavos de la Europa League por primera vez desde 2017, el año en el que el sueño continental murió en Old Trafford en semifinales ante el United de José Mourinho. Con cinco canteranos titulares, el club vigués tumbó esta noche al PAOK en Balaídos con un gol de Swedberg tras el 1-2 logrado la semana pasada en la ida del playoff en Salónica, donde nadie había ganado desde hacía más de un curso. En la siguiente ronda, eso sí, esperan cotas mucho, mucho mayores: el Aston Villa de Unai Emery o el Olympique de Lyon.