Toca ganar. Así de sencilla y, a la vez, así de complicada se le presenta la jornada a un Zamora CF que, tras sumar una sola victoria en los últimos siete partidos, necesita un +3 para no descolgarse de la lucha por los puestos de play-off. Cada vez hay más equipos en la misma pelea y en el cuadro de Óscar Cano quieren acabar esta misma tarde con esa crisis de resultados que los acompaña desde hace semanas y recuperar el papel de favoritos a la fase de ascenso.
El rival que visita el Ruta de la Plata es un Guadalajara en descenso que tras sus últimos resultados ha recuperado su confianza en la permanencia, por lo que entre los rojiblancos no debe haber un atisbo de relajación. De hecho, desde el staff del Zamora admiten que los alcarreños conforman un buen equipo con jugadores de calidad que no les pondrán las cosas fáciles, y entre los que destacarán para la parroquia local dos nombres propios: Alex Cañizo y Guille Perero, que regresarán a la que fue su casa. "Es un equipo que no ha cambiado demasiado respecto al que visitamos en la primera vuelta y ante el que tuvimos que hacer un gran esfuerzo en la segunda parte para quitarles la pelota y, a partir de ahí, dominarles. Y, aun así, tenían recursos para contraatacarnos", recordó el responsable de banquillo. Además, el granadino señaló que "es un grupo valiente, que va hacia arriba, a presionar y apretar al rival, con futbolistas de nivel", a los que tratarán de frenar para que el triunfo local no peligre.
Con todo, y conscientes de que los alcarreños han logrado "dos buenos resultados en los últimos tres partidos", en el seno zamorano se prevé un choque "muy difícil, como todos". "En esta categoría el tópico de que no hay rival fácil se agiganta. Cuando te sientas a valorar semana a semana a los rivales que tienes enfrente compruebas que no hay tanta diferencia entre unos y otros", admitió Cano quien, por su parte, vuelve a sufrir ausencias en sus filas. En concreto, está la baja de Miki Codina, que deberá cumplir ciclo de amonestaciones, y también la de Farrell que se le diagnosticó un edema óseo. Asimismo, está la duda de Sancho, otro hombre importante en el sistema de Cano que podría caerse del once inicial. "Tuvimos que cambiarlo y lleva toda la semana entrenando en solitario, por lo que su participación está en duda", admitió el míster.
De este modo, y aunque no se esperan revoluciones ni "ataques de entrenador" de Óscar Cano, los cambios en demarcaciones concretas están asegurados.
Así las cosas, lo que se espera, sean quienes sean los protagonistas, es que el Zamora CF recupere la identidad mostrada durante muchas semanas y, sobre todo, que se reencuentre con los triunfos porque todo lo que no sea sumar el máximo botín haría aumentar los problemas y alejar los objetivos de la temporada.