Una semana antes de clasificarse al US Open 2025, Alistair Docherty se encontró repentinamente cubierto de sangre y vidrio. Mientras manejaba su minivan, otro vehículo lo embistió de costado, provocándole incontables cortes y contusiones. Pasó las siguientes nueve horas en el hospital, pero se recuperó para jugar el primer major de su carrera. El pase que obtuvo para el Open Championship 2026 no tuvo la misma épica. Gracias a un tremendo birdie en el hoyo 18, el norteamericano conquistó el 119º VISA Open de Argentina, su primer título del Korn Ferry Tour, que tiene como yapa un ticket a Royal Birckdale.
Ochenta y dos certámenes de esta categoría subsidiaria al PGA Tour tardó Docherty en lograr su primer título. En el mediodía del domingo salió como líder en la cancha Colorada del Jockey Club de San Isidro y esta vez no dejó pasar la oportunidad. Vio como su compatriota Chris Korte daba un salto enorme hacia la vanguardia con una vuelta de 61 golpes (nueve bajo el par), para totalizar -21, pero Docherty cerró de manera brillante y se impuso por uno.
El mejor argentino resultó el amateur Segundo Oliva Pinto, que completó un fin de semana inolvidable a medida que se acerca al profesionalismo. Haber pasado el corte ya le valió alzar la Copa Pereyra Iraola al mejor aficionado del certamen. No conforme con ello, cerró con 67 para ubicarse en la séptima posición con -16 en total.
Korte dejó la vara en -21 temprano tras su vuelta de nueve birdies, un águila y un bogey. El coreano S.Y. Noh había igualado la marca, pero un bogey en el 15 lo hizo retroceder. Docherty la alcanzó en el hoyo 13 y parecía tener la ventaja en una cancha impecable que daba oportunidades de birdie, pero sin margen de error. Los hoyos pasaban y el playoff cobraba fuerza. Hasta que en el 18, Docherty sacó el driver en la salida y con un bombazo que voló 350 yardas dejó la pelota en el green. Dos golpes fue todo lo que necesitó para prolongar la supremacía norteamericana en el certamen más tradicional del golf argentino.
“Estoy perdido. Esto es espectacular”, dijo el campeón en conferencia de prensa. “Toda la semana me sentí muy paciente, muy consciente de lo que hacía. Mi caddie y yo nos enfocamos en el proceso y pegamos algunos golpes malos, naturalmente, pero los manejamos muy bien. Hacer birdie en el último hoyo de la forma en que lo hice con un gran tiro de salida, para coronar una gran semana y terminar ganando, es espectacular”.

A fines de mayo del año pasado, Docherty (31 años, nacido en Canadá pero nacionalizado norteamericano) transitaba con su minivan cuando fue embestido por otro auto de costado. “Tuve suerte de haber salido con vida”, contó. Pasó nueve horas en la sala de emergencias, donde se comprobó que no había sufrido heridas de gravedad, y fue dado de alta. Seis días más tarde estaba jugando la clasificación al US Open en el llamado “Día más largo del golf”... ¡Y lo logró! Diez días después estaba jugando en Oakmont.
¿Cómo va a festejar? “Comiendo un gran bife con papas fritas y yéndome a dormir temprano, porque mañana (lunes) tengo un transfer al aeropuerto a las 4.30”, dijo con una sonrisa de oreja a oreja.
La vida del golfista profesional es así. Docherty había estado a punto de lograr la tarjeta al PGA Tour de la temporada 2025. En el certamen final del año previo, necesitaba terminar segundo para meterse entre los primeros 30 de la lista de ganancias. Parecía lograrlo con una vuelta de 68, pero los dos jugadores que venían jugando en el grupo final lo superaron y se quedó afuera por un golpe.

Esta vez, fue él quien arremetió de atrás para ganarlo en el hoyo 72 después de ejecutar el tiro del campeonato: “Venía de un increíble up-and-down para salvar el par en el 17. En el tee del 18 ayer había pegado un drive muy sólido que terminó atrás del green, cerca de las tribunas. Era el lugar donde fallar, pero sabía que si la pegaba lo suficientemente baja, quizá podría restarle un poco con la loma que había delante, y ejecuté el golpe. No pensé que fuera a quedarse en el green como lo hizo, pero venía en una línea excelente y estoy muy contento de que se haya quedado en el green.”
Segundo terminaron, a un golpe, Korte y Noh, que también cerró con birdie. Más atrás quedaron Taylor Montgomery y Shad Tuten (-18), Ben Koles (-17) y Tyson Alexander y Oliva Pinto (-16). Entre los 13 primeros, 11 fueron de nacionalidad estadounidense. Docherty es el cuarto jugador de ese país en ganar el VISA Open de manera consecutiva, y el séptimo de los últimos 10, ratificando la superioridad de los jugadores de ese país desde que el certamen forma parte de giras accesorias al PGA Tour (primero el PGA Tour Latinoamérica y desde 2024 el Korn Ferry Tour).
Profesional desde 2020, Docherty tenía dos subcampeonatos y ocho top 10 en su haber. Con el premio de 180.000 dólares que recibió totaliza 869.612 en su carrera.
An emotional moment of reflection as Alistair Docherty appreciates the hard work he’s put in following his maiden win on the Korn Ferry Tour 🥹 pic.twitter.com/Xz9AjjqUNI
— Korn Ferry Tour (@KornFerryTour) March 1, 2026
Oliva Pinto, el mejor argentino
Al argentino Segundo Oliva Pinto le faltó el ritmo que sí tuvo en las rondas anteriores: una última vuelta de 67 (-3) fue insuficiente para seguir el paso de los profesionales, mucho más experimentados que él, en un circuito superexigente como es el Korn Ferry. Aún así, el graduado de la Universidad de Arkansas, de 26 años, se lleva una vivencia deportiva fundamental para su futuro golfístico.

“Estoy muy contento de poder terminar dentro del Top-10. Traté de dar todo de mí para ganar el torneo, pero no se me dio. De todas formas, me voy conforme porque pude competir a un alto nivel”, dijo el jugador de Villa Allende. “El balance es muy positivo. Disfruté muchísimo esta semana porque me acompañaron mi familia y mis amigos. Nunca había sentido el apoyo del público de esta manera y eso me dio muy buenas sensaciones.”
