El Celta de Vigo ya conoce todo el camino para su nueva epopeya europea. El equipo de Claudio Giráldez se medirá en los octavos de final al histórico Olympique de Lyon de Paulo Fonseca y Endrick. El encuentro de ida será en Balaídos y se disputará el próximo jueves 12 de marzo; la vuelta, en el Groupama Stadium, con capacidad para 59.000 espectadores, una semana después, el 19 —en el festivo del Día del Padre—. Entre medias, los vigueses recibirán al Real Madrid en Balaídos (7 de marzo) y visitarán al Betis en la Cartuja (15 de marzo). Serán los trece días más exigentes de la temporada hasta ese momento.
El Celta vuelve a presentarse en una ronda de octavos de final de la Europa League nueve años después. En aquella temporada 2016-2017, que terminó con aquella semifinal en Old Trafford, los vigueses eliminaron al Krasnodar. El conjunto celeste accede a esta ronda después de superar de forma clara al PAOK en el playoff de acceso.
Al Celta y al Lyon les separaron ocho puntos en la fase de liguilla. Los franceses quedaron en primera posición de después de sumar 21 ante el Utrecht, Salzburg, Basel, Maccabi Tel-Aviv, Go Ahead Eagles, Young Boys, PAOK y Betis. Contabilizaron todos sus partidos por victoria excepto contra los béticos, ante los que perdieron en Sevilla. Su buen papel en Europa no les ha impedido hacer muy bien las cosas en su liga. El Olympique marcha tercero en la Ligue 1. Hace dos años, el Celta se citó con los galos en un amistoso de pretemporada en Balaídos. Los vigueses salieron victoriosos en aquel Memorial Quinocho de 2023 gracias a un tanto de Carles Pérez.
En caso de que el Celta firme otra de sus hazañas europeas y deje fuera al Lyon, la ruta hacia la final de Estambul estará repleta de dificultades. El sorteo ha enviado al Celta por el mismo lado del cuadro que el Ferencvaros, el Braga, el Panathinaikos, el Betis, el Genk y el Friburgo.
El Olympique de Lyon del portugués Paulo Fonseca ha sido el equipo más consistente en la presente Europa League. Es todo un clásico del fútbol continental que en las últimas temporadas ha estado alejado de la Champions. Ya no es aquel equipo que infundía temor con Juninho Pernambucano, Eric Abidal, Florent Malouda, Sidney Gouvou, Milan Baros o Karim Benzema, pero todavía tiene en nómina a un gran grupo de jugadores que manejan varios registros y afrontan los partidos con un plan colectivo muy trabajado. De hecho, el valor de su plantilla es de 224,7 millones —según Transfermarkt— por los 146,9 que tiene la del Celta.
Paulo Fonseca, el líder de este proyecto
Aunque ningún futbolista destaque como la gran estrella de este grupo, su gran referente es el veterano Corentin Tolisso (31 años). El capitán del equipo galo, ex del Bayern, es clave en el centro del campo por su oficio, por su llegada y como arma a balón parado.
La escuadra de Paulo Fonseca se ha reforzado este verano, además, con Endrick. La perla brasileña ha llegado cedida al Lyon desde el Real Madrid y ha caído de pie en el vestuario. El delantero, entre liga y copa suma ya cinco goles en siete partidos.
Su mejor artillero de la temporada, el checo Pavel Šulc (13 tantos), está tocado en estos momentos y el club galo está pendiente de su evolución para saber si podrá contar con él para la eliminatoria frente al Celta. Otros nombres destacados del equipo son el inglés Ainsley Maitland-Niles, el belga Malick Fofana o el senegalés Moussa Niakhaté.
El portugués Paulo Fonseca es el verdadero líder de este proyecto. El portugués ya sabe lo que es caer en Europa League frente al Celta. Lo hizo en el año 2017 cuando dirigía al Shakhtar Donetsk. El técnico, declarado admirador de Arsene Wenger, apuesta por un fútbol propositivo siendo protagonista con el balón. Le gusta que sus equipos salgan con la pelota jugada desde atrás para atraer la presión del rival, después filtrar pases interiores y generar superioridades con la profundidad de sus laterales. Sin embargo, Fonseca no es un técnico inflexible y sabe adaptarse a los diferentes problemas que le plantee su adversario, variando a esquemas con tres centrales cuando necesita jugar más protegido.
A sus 52 años acumula una larga trayectoria en el fútbol europeo, donde ha cosechado títulos en Portugal y en Ucrania. Tras sus inicios en el Paços de Ferreira, fue campeón de la Copa en Portugal con el Braga y de la Supercopa con el Oporto. También levantó tres Ligas en Ucrania con el Shakhtar. Con la Roma alcanzó unas semifinales de Europa League y también dirigió a equipos de la talla del Milan o el Lille