El desembarco azulgrana será importante. A buen seguro, un millar de seguidores del Eldense estará este sábado, a las 21 horas, en el Rico Pérez. La hinchada visitante está a punto de agotar las cerca de 800 localidades que le facilitó el Hércules a principios de semana y ya han solicitado al conjunto blanquiazul la posibilidad de habilitar el espacio contiguo que cada jornada se destina a la afición forastera, justo al lado de la curva del fondo sur que toca con el lateral de la tribuna de Preferente.
Ahí se ubicará el millar de personas que acuden al estadio mundialista para animar a su equipo en un derbi que no se registra en la capital desde hace cuatro años. La buena situción del Eldense en la clasificación, con opciones reales de pelear el título de liga, el resultado de la primera vuelta en el Nuevo Pepico Amat (2-0) y la situación incómoda que vive el Hércules, con otro divorcio en ciernes entre parte de la masa social y los gestores han animado la venta de butacas reservadas para los del Medio Vinalopó, que vivirán su desplazamiento más multitudinario este curso aprovechando la proximidad y el morbo de la cita.
Está previsto que los deportivistas despidan al autobús del equipo de Claudio Barragán en su hotel de concentración, en la ciudad zapataera, para que el corto viaje ya sirva como elemento motivador en un duelo de rivalidad que ha sonreído a los azulgranas en los últimos tiempos. LA última vez que el Hércules se impuso en Romeu Zarandieta a su vecino fue en septiembre de 2016, cuando le endosaron un 5-0 incontestable en el arranque de la temporada. Desde entonces, dos triunfos del Eldense, otro de los capitalinos y un empate.